MAÍZ

El futuro de maíz diciembre empezó la segunda quincena de julio en $4,69 y la está
cerrando en $4,65, reflejando una desvalorización del 0,8%, en este periodo tuvo nivel
mínimo de 4,59 y tuvo nivel máximo de 4,92, esto muestra un mercado con alta volatilidad
influenciado por factores fundamentales y financieros. Aunque el cierre del período fue
positivo, el mercado continúa mostrando un sesgo fundamental ligeramente bajista,
debido a las expectativas de una amplia oferta mundial. El USDA mantiene una proyección
de producción elevada para Estados Unidos, mientras que Brasil avanza hacia una cosecha
récord, fortaleciendo la disponibilidad exportable y aumentando la competencia en el
mercado internacional. Adicionalmente, las condiciones climáticas favorables en gran
parte del cinturón maicero estadounidense han permitido un buen desarrollo del cultivo,
reduciendo el riesgo productivo en las primeras etapas del ciclo.
No obstante, el incremento sostenido de las posiciones largas de los fondos durante julio
(las cuales pasaron de aproximadamente 46 mil contratos a comienzos de julio a 168 mil
contratos al cierre del mes) ha proporcionado soporte a los futuros, explicando la
recuperación observada en el cierre del período. Por ello, se espera que la volatilidad
continúe elevada en las próximas semanas, con el clima en Estados Unidos y los reportes
del USDA como los principales catalizadores del mercado.
TORTA DE SOYA

El futuro de torta de soya octubre empezó la segunda quincena de julio en $316,5 y la está
cerrando en $312,5, reflejando una desvalorización del 1,3%, en este periodo tuvo nivel
mínimo de 312,0 y tuvo nivel máximo de 332,9. La principal presión bajista provino de las
favorables condiciones climáticas en Estados Unidos, donde el desarrollo de los cultivos
de soya se mantuvo dentro de los niveles esperados por el USDA. Las lluvias oportunas y
temperaturas moderadas mejoraron las perspectivas de rendimiento para la cosecha
2026/27, incrementando las expectativas de una mayor oferta de frijol de soya y, por
consiguiente, de la torta de soya. El precio del aceite de soya bajó en esta quincena
aproximadamente un 10%.
Las posiciones netas largas de los fondos aumentaron de 47.852 contratos el 17 de julio a
88.655 contratos el 31 de julio, lo que representa un incremento de aproximadamente
40.800 contratos (85%). Este comportamiento refleja una mayor confianza de los
inversionistas ante la posibilidad de riesgos climáticos durante las etapas críticas del
cultivo en Estados Unidos y brindó soporte a los futuros, limitando una caída más
pronunciada de las cotizaciones. Los indicadores de flujo de exportación fueron débiles:
las ofertas de base CIF/FOB para la soya transportada por barcazas en el Golfo
disminuyeron a medida que se enfriaban las ventas de los agricultores, y el comercio se
centró en las actualizaciones semanales de ventas de exportación del USDA para su
confirmación.
*Nota: precio de buenaventura no incluye demoras en descargue
TRM

La TRM empezó la quincena en $3.249 y la está cerrando en $3.165, una disminución del
2,5%. La caída estuvo impulsada por la fortaleza del peso colombiano frente al dólar,
favorecida por la permanencia de una política monetaria restrictiva del Banco de la
República, el mejor desempeño de la actividad económica, la reducción de la tasa de
desempleo y el ingreso de capitales hacia mercados emergentes. Adicionalmente, la
debilidad del dólar a nivel internacional contribuyó a mantener la presión bajista sobre la
tasa de cambio.
No obstante, hacia el cierre del período comenzó a observarse una recuperación de la TRM,
impulsada por factores que podrían favorecer un comportamiento alcista en las próximas
semanas. Entre ellos se destaca el anuncio del Banco de la República de iniciar un
programa de acumulación de reservas internacionales por hasta USD 4.000 millones,
mecanismo que incrementará gradualmente la demanda de dólares mediante subastas de
opciones cuando la TRM se ubique por debajo de su promedio móvil de 20 días. Esta
medida busca fortalecer la liquidez externa del país y podría limitar nuevas apreciaciones
del peso.
Adicionalmente, el Banco advirtió que persisten riesgos externos e internos, como el
conflicto en Medio Oriente, la posible ocurrencia del fenómeno de El Niño y el aumento de
las expectativas de inflación, factores que podrían generar mayor volatilidad en el mercado
cambiario y favorecer una corrección alcista de la TRM.




